La economía colombiana avanzó 3,08% en noviembre, pero con señales de alerta

La economía colombiana cerró el penúltimo mes de 2025 con un balance agridulce. Según el más reciente reporte del Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) del DANE, la actividad productiva del país registró una expansión anual del 3,08%. Aunque la cifra supera el desempeño de octubre y mantiene al país en terreno positivo, el entusiasmo se vio opacado por un fuerte freno en la medición mensual, lo que sugiere que el impulso con el que venía el país podría estar encontrando un techo difícil de superar en este arranque de 2026.

Lo que debes saber

  • Crecimiento anual: La variación del 3,08% en noviembre de 2025 fue superior al 2,95% registrado en octubre, consolidando una tendencia de recuperación moderada.
  • Señales mixtas: A pesar del avance anual, la serie ajustada por efecto estacional mostró una contracción mensual, lo que el mercado interpreta como un «enfriamiento» del ritmo productivo.
  • Servicios al mando: Las actividades terciarias (comercio, salud, turismo y finanzas) fueron el motor principal, con un sólido crecimiento del 4,22%.
  • Industria y Agro: Estos sectores (actividades secundarias y primarias) continúan mostrando un comportamiento rezagado, con variaciones mucho más discretas que limitan el potencial del PIB.
  • Proyección 2026: Analistas sugieren que, con estos datos, la economía colombiana cerraría 2025 con un crecimiento cercano al 2,5% – 2,8%, planteando un reto para la inversión en el nuevo año.

El reporte del ISE para noviembre de 2025 es una radiografía de una economía que intenta sacudirse la pereza, pero que aún camina sobre hielo delgado. El crecimiento anual del 3,08% es, sobre el papel, una buena noticia que ratifica que Colombia ha logrado evitar el fantasma de la recesión que asustaba a finales del año anterior. Este avance estuvo impulsado casi exclusivamente por el consumo de los hogares y la resiliencia del sector servicios, donde el entretenimiento, el comercio minorista y las actividades financieras siguen aportando los puntos porcentuales necesarios para mantener el indicador en verde.

Sin embargo, la preocupación de los expertos radica en la variación intermensual (octubre vs. noviembre). Tras un octubre que había inyectado optimismo, noviembre experimentó un «freno de mano» en la serie ajustada por estacionalidad. Esto significa que, si quitamos el efecto de las fiestas y el calendario, la maquinaria económica produjo menos que el mes inmediatamente anterior. Este tipo de señales mixtas suelen ser el preámbulo de una meseta económica, donde el crecimiento se estanca porque los sectores que generan empleo masivo, como la industria manufacturera y la construcción, no logran prender sus motores con la misma fuerza que los servicios.


En el detalle sectorial, las actividades terciarias sacaron la cara por el país. Sectores como la salud pública, la educación privada y el turismo han mostrado una dinámica envidiable, beneficiándose de una inflación que, aunque persistente, ha permitido cierto margen de gasto en las familias. No obstante, el comercio mayorista empezó a dar muestras de fatiga en noviembre, posiblemente por la incertidumbre fiscal y la expectativa frente al aumento del salario mínimo de 2026, factores que suelen enfriar las decisiones de inventarios y grandes compras corporativas al cierre de año.

Por otro lado, la industria manufacturera y el sector agropecuario siguen siendo el «dolor de cabeza» de la política macroeconómica. Mientras que la manufactura apenas registró crecimientos marginales, el agro se vio afectado por la volatilidad de los precios internacionales y factores climáticos que afectaron la productividad en algunas regiones. Sin una recuperación vigorosa de estos sectores primarios y secundarios, el crecimiento del país seguirá dependiendo del consumo, un modelo que los analistas consideran vulnerable si las tasas de interés no bajan con la velocidad que el mercado espera para este primer trimestre de 2026.

Finalmente, este dato de noviembre deja el terreno servido para las proyecciones finales de 2025. Con un año corrido que muestra un crecimiento acumulado cercano al 2,8%, Colombia se posiciona como una de las economías de crecimiento moderado en la región, superando a vecinos con crisis más agudas pero lejos de los niveles del 4% o 5% necesarios para reducir significativamente la pobreza y el desempleo. El desafío inmediato para el Gobierno y el Banco de la República será interpretar si este freno mensual de noviembre es un bache temporal o la confirmación de que la economía necesita incentivos más agresivos a la inversión privada para despegar definitivamente.

🤔 ¿Crees que el crecimiento basado principalmente en los servicios es suficiente para la estabilidad del país o te preocupa que la industria y el agro se estén quedando atrás?

Silvio Sanchez Arango
Silvio Sanchez Arango

Fundador y director de Ecosiglos. Me motiva la Libertad, la búsqueda de la verdad y las noticias positivas. No creo que el desarrollo humano y el medio ambiente sean enemigos ni que el mundo esté tan mal como lo pintan.

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