Italia dará 500 € a ciudadanos que compren bicicleta o scooter eléctrica nueva

Como parte de un plan de recuperación económica frente al coronavirus, Italia anunció que ofrecerá subsidios a quienes compren una bicicleta o una scooter eléctrica. Este plan aplica para ciudades con más de 50.000 habitantes y destinará 500 euros por persona.

El anuncio es parte de un paquete de apoyos de 55 mil millones de euros destinado a impulsar la economía italiana después de la devastación provocada por el Covid-19.

Debido a la situación de contagios, los habitantes han estado renuentes a utilizar el transporte público para ir a sus sitios de trabajo, lo que ha resultado en un incremento de los atascos debido al uso de vehículos particulares.

El nuevo subsidio estará acompañado de una iniciativa para expandir los carriles de bicicleta en las ciudades italianas.

Representantes de Roma anunciaron la creación de 150 km de nuevos carriles para septiembre, y en Milán se transformarán 35 kilómetros de carreteras regulares en carriles de bicicleta y aceras más amplias.

Sin embargo, solamente los subsidios no son suficientes para convencer a los italianos que vale la pena transportarse en bicicleta. Los habitantes de Roma son especialmente reacios a ellas, según describió un reporte en New Mobility.

Por ejemplo, previas iniciativas para impulsar el uso de la bicicleta en la ciudad han fallado porque a los romanos simplemente no les interesan.

Para ellos las bicicletas o son muy pesadas o muy peligrosas o muy calientes o muy lentas, por lo que la infraestructura que se suele implementar para estas (como los carriles) suelen convertirse en espacios de parqueo al poco tiempo.

De la misma manera, las compañías de bicicletas que han implementado programas de alquiler de bicicletas también se han ido pues estas eran casi exclusivamente objetivo de ladrones que vendían las partes de las bicicletas a tiendas de repuestos.

Por otra parte, se estima que hay alrededor de 50,000 huecos en las calles romanas, razón por la que apenas el 1% de todos los viajes dentro de la ciudad es hecho en bicicleta, de acuerdo a un reporte de Greenpeace de 2017.

Aunque construir 150 km de carriles para bicicletas es un avance, lo que necesita la ciudad es un cambio cultural según Gianluca Santili, presidente del centro de estudios Osservatorio Bikeconomy.

Según él, es importante mostrarle a los romanos que la vida es mejor si se anda en bicicleta mostrando sus beneficios en la salud, en la reducción de la contaminación del aire y en la economía personal.

No obstante, el romano promedio ve más inconvenientes que ventajas en el uso de la bicicleta. Por ejemplo, uno de los principales problemas es la topografía misma de la ciudad, que está construida sobre siete colinas, lo que puede generar mucho más sudor del deseado.

Además, si el problema de la seguridad no se soluciona y tienes que reemplazar tu bicicleta a menudo, muy difícilmente cualquier iniciativa en esta área será exitosa.

Aún así, las iniciativas italianas son buenas y de la mano de un régimen impositivo favorable para quienes usen las bicicletas, como sucede en Bélgica o Dinamarca, esto puede ir cambiando.

En Bélgica los empleados que vayan al trabajo en bicicleta son compensados hasta con 0.24 euros por kilómetro recorrido, y las mismas empresas que provean bicicletas a sus empleados o cubran los costos de las mismas tienen deducciones de impuestos, según la cámara de comercio e industria de Flandes.

Deja un comentario