El sector más grande de la economía estadounidense —que abarca desde la banca y la salud hasta el turismo y la tecnología— ha comenzado el año con una fuerza que no se veía desde octubre de 2024. Según el informe del Institute for Supply Management (ISM) publicado este miércoles 4 de febrero de 2026, el índice de actividad de servicios se situó en 53,8 puntos en enero, consolidando 19 meses consecutivos de expansión.
Este dato es clave porque el sector servicios representa cerca del 77% del GDP de EEUU, y su aceleración sirve como un potente «cortafuegos» ante los temores de una desaceleración global en este agitado inicio de año.
Lo que debes saber
- Punto de inflexión: El índice ISM de servicios de enero (53,8) igualó el dato revisado de diciembre, marcando los niveles más altos de actividad desde finales de 2024.
- Sectores líderes: Once industrias registraron crecimiento, encabezadas por Sanidad, Servicios Públicos, Construcción y Comercio Minorista.
- Actividad empresarial: El subíndice de producción saltó a 57,4%, lo que indica que las empresas están operando a un ritmo significativamente mayor que en el trimestre anterior.
- Presión en precios: Los costos de los insumos subieron a 66,6% (frente al 65,1% anterior), reflejando que la inflación en los servicios sigue siendo persistente y difícil de doblegar para la Fed.
- Mercado laboral: El índice de empleo se situó en 50,3% en el índice, mostrando una expansión muy modesta, lo que sugiere que las empresas están aumentando su producción sin contratar masivamente.
El dinamismo de los servicios en este inicio de 2026 tiene dos grandes protagonistas: la inversión en centros de datos y la incertidumbre arancelaria. Por un lado, sectores como la construcción y la tecnología están reportando un auge masivo debido a la infraestructura necesaria para la Inteligencia Artificial. «Esperamos un crecimiento significativo en 2026 impulsado por la demanda de centros de datos y energía nuclear», señalaron directivos del sector construcción consultados por el ISM.
Sin embargo, no todo es euforia. El fantasma de los aranceles de la administración Trump está empezando a morder. Empresas de alojamiento y servicios de comida reportaron que la incertidumbre sobre las políticas comerciales está afectando sus decisiones de compra y elevando los costos operativos. Esta «inflación importada» mantiene el índice de precios en niveles altos, obligando a las empresas a ser mucho más eficientes en sus contratos de servicios y a mirar con lupa el uso de IA para reducir costos laborales.
Desde el punto de vista macroeconómico, la resiliencia de los servicios es el principal argumento para quienes creen que EE. UU. evitará la recesión en 2026, a pesar del cierre parcial del gobierno y las tensiones geopolíticas. El reto para la Reserva Federal será cómo enfriar esos precios de los servicios sin apagar la llama del crecimiento que, por ahora, brilla con una intensidad que pocos pronosticaban hace apenas seis meses.
🤔 ¿Crees que este crecimiento del sector servicios es sostenible si la inflación de precios sigue subiendo, o eventualmente el consumidor dejará de gastar en ocio y salud para cubrir sus necesidades básicas?

